Si por cada granito de felicidad que yo tengo pudiera cambiar la tristeza en el mundo la vida sería otra, no le encuentro sentido a lo que pasa a mi alrededor cuando veo tanta violencia y maldad, se que nadie nace malo pero ¿por qué es malo lo malo?, ¿qué es lo bueno? según quién o qué se determina la maldad, si, creo es una pregunta que hasta tiene respuestas pero yo me las sigo haciendo, sé que no es mucho lo que he hecho para darle a la vida más sentido, pero se que aún encerrada en estas cuatro paredes de mi desordenado cuarto, puedo tratar de alegrar la vida de las personas que acompañan.
Gracias a ella.
Mi vida cambió en lo que ella llegó a mi vida. Hizo que descubriera en mi, lo dispuesta que estoy para dar algo bueno de mi. Hizo que entendiera cómo entregar ese aporte que quiero dejar en el mundo. Me hizo conocer otro tipo de entrega; del amor al prójimo,empezando a amarse y respetarse uno mismo. Me abrió las puertas de un mundo mágico,que solo pensé existía en mi mente y en mis sueños. Me enseñó, a agradecer el hoy, este momento y todos los que han quedado atrás. Me enseñó, que hay unos miles con la misma meta,hacer sonreír y robarse todas las sonrisas que puedan,y que es esta, la más grande fechoría que cometeré religiosamente el fin de semana. Que aunque no se vea, la llevo en el corazón y, que cuando se ve, es mi corazón transformado en un gran círculo que ilumina mi alma y transporta las ganas de hacer de este mundo, uno mejor. Gracias, picada de "cacuro" con complejo de luciérnaga. Gracias Princi...
Comentarios
Publicar un comentario